Tuesday Standard Nº 14 - EL "OUD" DE OLAF LARSEN

EL “OUD” DE OLAF LARSEN
La semana pasada ocurrió algo mágico. Conocimos a una persona de la que nuestra amiga Belén García nos había hablado mucho y muy bien. Se llama Olaf Larsen, y tuvimos el privilegio de acercarnos de primera mano a uno de los proyectos más complejos y honestos que hemos visto últimamente en torno al oud.
La semana pasada acudimos a la presentación de Future Oud, el nuevo lanzamiento de Emirates Pride Perfumes, una casa de perfumería niche de lujo nacida en los Emiratos Árabes Unidos y reconocida internacionalmente por su reinterpretación contemporánea del arte olfativo árabe. No era un evento más. España fue una de las puertas de entrada elegidas para su desembarco europeo, y el proyecto que presentaban no hablaba de moda ni de tendencia, sino de patrimonio.
Para entender Future Oud hay que detenerse un momento en lo que representa el oud en la cultura árabe. Durante siglos, el oud se ha disfrutado principalmente mediante la quema de madera, un ritual profundamente ligado a la identidad, la hospitalidad y el respeto. Es un gesto cotidiano, pero también efímero, dependiente de un recurso natural limitado. El reto no es menor: ¿cómo preservar un ritual sin agotarlo?
Ahí es donde Emirates Pride propone un cambio de paradigma. No sustituir la tradición, sino transformarla. Convertir un gesto ancestral en una experiencia de lujo contemporánea, portable, sostenible y fiel a su significado original. No se trata de “hacer un oud moderno”, sino de preservar su memoria olfativa sin depender del humo ni del consumo directo de madera.
En el corazón de este proyecto está la colaboración con Eurofragance, la casa de fragancias con sede en Barcelona. Y aquí es donde la conversación con Olaf se vuelve realmente reveladora. Nos explicó que Future Oud le llevó un año entero de trabajo y más de cien revisiones junto a la casa de perfumes hasta llegar a un resultado que replicara con precisión el aroma del oud impregnando las prendas, no el oud abstracto del imaginario occidental.
El proceso fue tan técnico como sensible. Utilizaron tecnología Headspace para capturar los compuestos volátiles reales que se desprenden durante la quema del oud. La diferencia entre un oud trabajado por extracción y el enfoque de Future Oud es fundamental. Un oud extraído, ya sea aceite, CO₂ o reconstrucción clásica, describe la materia prima aislada: la madera, la resina, su faceta animal o amaderada. En cambio, aquí el objetivo no era formular “un oud bonito”, sino recrear el olor real que deja la quema del oud en las prendas, un gesto cultural concreto.
El trabajo de headspace no extrae la materia, sino que captura los compuestos volátiles tal como se liberan en una situación real: humo, aire caliente, resina, tiempo y entorno. Por eso el resultado es más aéreo, más difuso y menos denso que un oud tradicional. No huele a ingrediente, huele a experiencia. No interpreta el oud; reconstruye un ritual.
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